viernes, agosto 15, 2008

Hola, hola, hola... hago esta entrada para contarles a todos los que se han quedado con esta dirección y me escriben o me tienen en sus links que estoy publicando más en mi otro blog: www.sofiapolacco.blogspot.com y sí, este veo, veo ha quedado relegado, ya veré qué vuelta le doy... mepa que publicaré cosas de otros que me resulten interesantes para compartir, hay muchas lecturas, diseños, dibujos y pinturas copadas por la net. Pero eso sí, ténganme paciencia... que se disfruta más.

domingo, octubre 28, 2007

Hola, Hola... acá estoy, hacía rato que no aparecía! Creo que por un tiempo más no voy a aparecer y notarán algunos cambios en el blog... como que faltan la mayoría de los post, bueno sí, es temporal ya volverán a estar subidos, es por un temita que tengo que arreglar. Asique los saludo hasta la proxima, tal vez ya 2008.
Gracias igual a todos los que me apoyaron y escribieron, me hizo de maravilla!
saluditos!!
.: pipin :.

jueves, agosto 02, 2007

LLEGAAAAROOOON!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
uff hice un montón...
...ya voy a subir una foto mas clara ;-)

martes, mayo 08, 2007



Vincent
de Tim Burton
me encanta este corto...

jueves, mayo 03, 2007



Emiliana Torrini - Sunny Road
Para los que hacen collages y usan texturas, miren qué lindo video!
.: pipin.07 :.

miércoles, enero 10, 2007

COLABORACIÓN DE LAS COSAS
Macedonio Fernández


Empieza una discusión cualquiera en una casa cualquiera pues llega un esposo cualquiera y busca la sartén ya que él es quien sabe hacer las comidas de sartén y ésta no aparece. Crece la discusión; llegan parientes.Se oye un ruido. Sigue la discusión. Se busca una segunda sartén que acaso existió alguna vez. El ruido aumenta. Tac, tac, tac. No se concluye de esclarecer qué ha pasado con la sartén, que además no era vieja; se escuchan imputaciones recíprocas, se intercambian hipótesis; se examinan rincones de la cocina por donde no suele andar la escoba. Tac, tac, tac. Al fin, se aclara el misterio: lo que venía cayendo escalón por escalón era la sartén. Ahora sólo falta la explicación del misterio: el niño, de cinco años, la había llevado hasta la azotea, sin pensar que correspondiera restituirla a la cocina; al alejarse por ser llamado de pronto por lamadre, después de haber estado sentado en el primer escalón de la escalera,la sartén quedó allí. Cuando trascendió el clima agrio de la discusión conyugal, la sartén para hacer quedar bien al niño, culpable de todo el ingrato episodio, se desliza escalones abajo y su insólita presencia a la entrada de la cocina calma la discordia.

Nadie supo que no fue la casualidad, sino la sartén. Y si es verdad que puede haberle costado poco por haber sido dejada muy al borde del escalón, no debe menospreciarse su mérito.

sábado, noviembre 11, 2006

Un acontecimiento que tiene un observador,
por lejano, oculto y pasivo que sea éste,
representa ya un acontecimiento absolutamente distinto.

Mijail Bajtin.

lunes, noviembre 06, 2006



La casa de Asterión
Jorge Luis Borges, El Aleph

(por razones de espacio, hice mi resumen del cuento)
"Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Táles acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. (...) Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. (...) No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo; aunque mi modestia lo quiera.
(...)
Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos.) Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa.
(...)
No solo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. (...) Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad (...) Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?

El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.

-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.”

jueves, noviembre 02, 2006

El mito del Minotauro

Veinte años antes de que Teseo naciera, el hijo de Minos el Rey de Creta fue asesinado en las montañas cercanas a Atenas. Minos desesperado, enloquecido y furioso le declaró una guerra a los atenienses. Ellos, luego de años, cansados preguntaron a Minos las condiciones para firmar la paz. Éste les dijo que tendrían que comprometerse a mandarle siete mujeres y siete hombres, fuertes y sanos, cada nueve años, al minotauro* que estaba en el centro de un palacio (que se llamaba “El laberinto”) lleno de recovecos como un laberinto, construido por Dédalo a pedido de Minos, para que los destripara. Así fue. Luego de nueve años (otras versiones dicen que fue en la tercera oportunidad) tuvieron que mandar otros catorce más, pero esta vez los atenienses se murmuraban quejosamente que el hijo del Rey Egeo (de Atenas) nunca intervenía en los sorteos. Teseo, el hijo, los oyó y le pidió al padre ser mandado al palacio de Minos. Partieron en un barco con velas negras, si lograba matarlo tendrían que volver con velas blancas. Allí en Creta se encontró con la hija de Minos: Ariadna. Se enamoraron. Antes de entrar al laberinto ella le dio una espada y un ovillo de lana que él enganchó en la pared de entrada para luego poder salir. Teseo encabezaba la fila de muchachos y muchachas. Llegaron al centro y ahí estaba el minotauro. Teseo lo avanzó y el minotauro lo miró con curiosidad porque vio que era distinto a los otros muchachos al hacerle frente. Se quedaron quietos y silenciosos, midiéndose con la mirada. Luego empezaron a pelear. Teseo logra matarlo clavándole la espada.
Antes de salir del laberinto esperaron casi en la puerta a que se hiciera de noche y que no hubiera cretenses. Cuando salieron estaba Ariadna esperándolo y se fue a Atenas con él. Hicieron escala en Naxos donde Ariadna se durmió en la orilla y la embarcación partió sin ella. Se dice que Teseo amaba a otra mujer, o que había recibido la orden del dios Dionisio de abandonarla porque él quería casarse con ella, y fue quien la buscó y la llevó al Olimpo. Teseo, por la pena, olvidó cambiar las velas y cuando Egeo lo vio desde la orilla creyó que había muerto y se tiró al mar que tomó su nombre.


* Minotauro: monstruo mitad hombre y mitad toro, hijo de Pasifae y un toro blanco enviado por Poseidón.

sábado, octubre 28, 2006

"¿Qué hay en esta vigilia, casi toda hecha de olvidos (muerte brusca del contenido psíquico reciente), inconciencias (actividades sin contenido o ingreso psíquico), ensueños (con gestos, acciones, imágenes y emociones vivaces) y recordar, prever y convinar imágenes (proyectar), en que nada nos viene actualmente de afuera y, en fin, de efectivo estar despierto (cuyo tejido es el mismo que el del ensueño) que la caracterice?"

Fragmento de "Ley de asociación", en Manera de una psique sin cuerpo. Relatos, poesía y metafísica, Macedonio Fernández.

miércoles, octubre 25, 2006

"Jamás se convertirá en estrella aquel cuyo rostro no irradie luz."

William Blake, El matrimonio del Cielo y del Infierno.

viernes, octubre 13, 2006















Recuerdos

Hey! Ahí están de nuevo...
a dónde me llevan?!
no puedo entrar ahí, no se cómo hacerlo
No quiero más escondites
No se cómo entrar ahí
nunca logro pasar de esa puerta
a veces me apoyo en ella y escucho una niña
que me cuenta historias...
y ahí van de nuevo... vuelvan!!
no me dejen sola, por favor!!

silencio...

la niña ya no habla...
y a mi se me enfrió el té.

.: pipin.06 :.

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María Elena Walsh

La eñe también es gente

»¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración.«

La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe.

¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta el apócope. Ya nos han traducido el pochoclo. Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~.

¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? ¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? ¿En los pagos de Añatuya como cantarán Añoranzas? ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? ¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? Y ¿cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?
»A barrerla, a borrarla, a sustituirla«, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la eñe da un poco de trabajo.
»La ortografía también es gente«, escribió Fernando Pessoa. Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui. A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la eñe da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos!
Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece. Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta.

No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable Cesar Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio. Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania.
La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. Luchemos para no añadir más leña a la hoguera dónde se debate nuestro discriminado signo. Letra es sinónimo de carácter.
¡Avisémoslo al mundo entero por internet! La eñe también es gente.